Mis dos novelas están en Amazon y las he llevado hasta allí yo solo, de principio a fin. El Origen Oculto y Extinción pasaron del documento de texto a la ficha de producto sin editorial detrás, sin maquetador contratado y sin agente. Eso tiene un precio y tiene una ventaja, y los dos son más grandes de lo que parecen desde fuera.
Esta entrada es mitad crónica y mitad guía. Mi experiencia es solo mía y no sirve como receta. La parte técnica (formatos, ISBN, regalías, exclusividad) es información pública de Amazon KDP comprobada en su documentación oficial, porque es justo donde más desinformación circula.
Mi camino hasta aquí, con un desvío
No empecé solo. Al principio confié en una editorial de autopublicación que, una vez cobrado el dinero, no estuvo a la altura de lo prometido. No lo llamaría error, porque de ahí salí sabiendo qué quiero y qué no quiero de un intermediario. Pero hoy sería mucho más selectivo. Si una empresa cobra por adelantado, la pregunta no es cuánto cuesta, sino qué parte del trabajo hace de verdad y qué ocurre si no lo hace.
Desde entonces el proceso lo hago y lo produzco yo entero: escribo, corrijo, maqueto, preparo la portada y subo. Me apoyo en lo que hay disponible hoy: editores de texto, diccionarios y herramientas de inteligencia artificial. Nada de eso escribe la novela en mi lugar; lo que hacen es quitarme horas de trabajo mecánico y señalarme cosas que el ojo propio ya no ve a la quinta lectura. Extinción, que además tiene música propia, salió de ese método.
Ahora mismo tengo una novela presentada a un concurso, y mirando atrás ese es el camino que habría intentado más. La autopublicación resuelve el acceso, pero un premio o una editorial te dan algo que no puedes concederte tú. Las dos vías no se excluyen; lo que no recomiendo es elegir una por descarte.
Antes de subir nada: el manuscrito terminado de verdad
KDP no corrige. Acepta lo que subas y lo convierte en un producto a la venta en pocas horas. Esa facilidad es la trampa de la autopublicación: entre tener un archivo y tener un libro hay un trabajo que nadie va a hacer en tu lugar.
Mi orden es siempre el mismo: terminar el borrador, dejarlo reposar, reescribir y solo entonces corregir línea a línea. La ortotipografía en español da más guerra de lo que parece: las comillas angulares, los guiones de diálogo (que son rayas, no guiones) o las cursivas de los títulos. Un corrector automático no distingue eso. Un diccionario y la gramática de la RAE, sí.
Una cosa más que aprendí tarde: el texto definitivo tiene que estar cerrado antes de maquetar. Cada cambio posterior obliga a rehacer saltos de página, viudas y huérfanas. Si vuelves atrás diez veces, maquetas diez veces.
Maquetación e interior: lo que pide KDP
Aquí empieza la parte pública y comprobable. Para el interior de tapa blanda y tapa dura, KDP ofrece plantillas de Word con los márgenes ya calculados según el tamaño de página y recomienda guardar el manuscrito final en PDF con las fuentes incrustadas. A veces el PDF no es recomendación, sino obligación: cuando el libro lleva sangrado o está escrito en japonés.
Dos requisitos concretos que conviene anotar: las imágenes del interior, a 300 ppp como mínimo, y el texto, a 7 puntos o más. Son números pequeños que deciden si el archivo pasa la revisión o te lo devuelven.

La portada es el archivo más técnico de todo el proceso
En ebook la portada es una imagen y poco más. En papel es otra cosa. KDP pide un único PDF que contenga contraportada, lomo y portada en una sola pieza, en modo de color CMYK, con las imágenes insertadas al 100 % de escala y a 300 ppp como mínimo, y con todas las fuentes incrustadas.
Los detalles que más se olvidan son dos. El sangrado, que son 3,2 mm en los bordes superior, inferior y exterior. Y el lomo, cuya anchura se calcula multiplicando el número de páginas por un coeficiente distinto según el papel: blanco, crema, color estándar o color premium. Hay además un umbral que sorprende a mucha gente: para poder poner texto en el lomo, el libro necesita más de 79 páginas.
Antes de subirlo hay que aplanar las transparencias, quitar marcas de corte y barras de color y eliminar cualquier protección: un PDF cifrado no pasa la revisión.
Ebook, tapa blanda y tapa dura: tres productos, no tres botones
Para el ebook, KDP admite varios formatos de manuscrito. Los recomendados son DOC y DOCX de Word, el KPF que genera su propia herramienta Kindle Create, y EPUB. También acepta HTML, RTF, TXT y PDF, aunque el PDF solo en ciertos idiomas, entre ellos el español, el catalán, el gallego y el euskera. Un cambio importante para quien venga de guías antiguas: desde marzo de 2025 ya no se aceptan archivos MOBI para ebooks de formato fijo.
La tapa dura es la última de las tres en llegar y no está en todas las tiendas: hoy, por ejemplo, no se ofrece en Japón. Por haber preparado los archivos yo mismo, recomiendo no sacar los tres formatos a la vez en el primer libro: cada uno tiene su maquetación, su ISBN y su cálculo de precio.
El ISBN: gratuito, propio o ninguno
Este punto confunde mucho, así que lo resumo con los datos de Amazon. El ebook no necesita ISBN, es opcional. La tapa blanda y la tapa dura sí lo necesitan, y cada formato lleva el suyo; no se puede reutilizar uno para varios.
KDP da un ISBN gratuito, pero solo para los formatos en papel y con dos condiciones que hay que entender bien. La primera: ese ISBN no se puede usar para publicar el libro fuera de KDP. La segunda: el sello que aparece es «Publicación independiente», no el nombre que tú elijas.
La alternativa es comprar tu propio ISBN. En ese caso, el título, el nombre del autor y el editor tienen que coincidir con los datos registrados en la agencia de ISBN, y la comparación distingue mayúsculas, minúsculas e incluso los espacios de más al final. Si no cuadra, el libro no se publica.

Precio y regalías: el 70 % no es automático
En ebook hay dos opciones de regalía, 70 % y 35 %, y la de 70 % viene con condiciones. En la tabla en euros, el precio de lista tiene que estar entre 2,69 € y 12,99 €. Además, el ebook debe costar al menos un 20 % menos que la edición en papel del mismo libro en Amazon, hay que permitir la distribución en todos los territorios donde tengas los derechos y la venta tiene que producirse en uno de los territorios de la lista del 70 %. Fuera de esa lista se cobra el 35 %.
Un detalle que casi nadie cuenta: del 70 % se descuentan gastos de entrega calculados por megabyte del archivo, así que un libro ilustrado y pesado pierde bastante por ahí. Y en México, Brasil, Japón e India hay que estar inscrito en KDP Select para optar al 70 %.
En papel el reparto es distinto. En tapa blanda vendida en Amazon la regalía es del 50 % o del 60 % según el precio de lista y la tienda, y en distribución ampliada del 40 %. En los dos casos se restan después los costes de impresión, que dependen de la tienda, del número de páginas y de si la tinta es en negro o en color. De ahí sale un precio mínimo obligatorio: por debajo de cierta cifra, la regalía no cubriría la impresión.
KDP Select: los 90 días que hay que leer con calma
KDP Select es el programa que mete tu ebook en Kindle Unlimited y te da acceso a promociones como las ofertas por tiempo limitado. A cambio pide exclusividad digital durante 90 días: en ese periodo el ebook solo puede distribuirse a través de KDP. Puedes mantener en otros sitios un fragmento de hasta el 10 % del libro, pero no venderlo como ebook en otra plataforma.
Tres cosas que conviene saber antes de marcar la casilla. La inscripción se renueva de forma automática salvo que lo desactives en la biblioteca de KDP. Puedes cancelar el periodo en curso dentro de los tres primeros días; pasado ese plazo hay que escribir al soporte. Y la exclusividad afecta solo al ebook: el libro en papel, el audiolibro y los demás formatos quedan fuera.
Lo que empieza cuando pulsas «publicar»
La parte técnica se aprende. La otra, no tanto. Publicar en KDP convierte tu libro en una ficha más entre millones, y desde ahí el trabajo es que alguien llegue a ella. De eso escribí en crear un proyecto en solitario, porque es el mismo problema que tengo con la música y con el DAW que estoy construyendo: el cuello de botella no suele ser la herramienta, sino la visibilidad.
Hacerlo todo tú tiene una ventaja que tardé en valorar: al maquetar aprendes cómo respira una página y al preparar la portada entiendes por qué unas funcionan en miniatura y otras no. Es lo que veo en los escritores que también eran músicos: dominar el oficio material cambia lo que te atreves a intentar.
Si quieres la versión sin maquillaje de esa parte, en La Vida en Letras lo cuento en la verdad incómoda de ser escritor.
Conclusión
Publicar en solitario en Amazon KDP es perfectamente posible. Lo he hecho dos veces, con El Origen Oculto y con Extinción, y la plataforma no ha sido nunca el obstáculo. Los obstáculos reales son el tiempo, el criterio para corregirte a ti mismo y la paciencia para que un libro encuentre a sus lectores.
Si tuviera que quedarme con una sola idea de todo esto, sería esta: aprende a hacerlo tú, aunque después decidas delegarlo. Saber cómo funciona el lomo, el ISBN o la regalía del 70 % es lo que te permite distinguir a quien va a ayudarte de quien solo va a cobrarte. Y mientras tanto, prueba la otra puerta: los concursos siguen ahí, y esta vez yo también estoy llamando.
Imaginaria Estudio sigue creciendo desde esa idea: hacerlo uno mismo, entender cada pieza y publicar sin pedir permiso.
Si te interesa el lado literario de este ecosistema, en La Vida en Letras hay reseñas, biografías y recursos para escritores; y en Mucha Música, el lado sonoro.
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